Querida Biblioteca Nacional de Maestros

Los que pensaron tu existencia y los que te dieron tu impronta de abrir caminos de lectura y de la palabra activa para todos los maestros del país. Los que eligieron tus obras maravillosas del tesoro y los que plasmaron páginas célebres de nuestra  literatura en tus recintos.

Los niños  inmigrantes que acudieron a tus salas de lectura para aprender el castellano. Los investigadores que pusieron valor a tus claustros y a tus colecciones históricas. Los que dirigieron y dirigen tus pasos. Los  estudiantes del barrio que aprenden saberes en tus mesas de cuerina morada y encuentran besos furtivos bajo las lámparas de lectura. Los que te miran desde lejos a través de sus pantallas y te piden libros prestados, los que imprimen tus láminas y las pegan en el pizarrón . Los bibliotecarios que te visitan y los fotógrafos que quieren encerrar los colores de tus salas en sus lentes. Las autoridades que celebran y los escritores que te describen. Los que hacen que cada día sigas viva en tus catálogos, en tus redes, en tus estantes, en tus vitrinas.

¡Te deseamos Feliz 125 años!