La última tertulia del 2004

Bajo el poder de las cifras redondas, la Exposición Universal de París fue parte de las conmemoraciones del centenario de la revolución francesa que difundieron nuevas lecturas de la historia y de la identidad nacional francesa.

El centenario potenció la representación que asociaba a Francia con el progreso y que la colocaba en el centro de la civilización. De allí que la conmemoración se haya convertido en una ocasión para que el conjunto de las naciones escenificara su propia identidad.

La Exposición Universal de París fue el espacio en el cual se erigieron los pabellones que representaban a cada uno de los distintos países que se plegaron a la celebración. Los edificios condensaban las ideas y las imágenes que definían la identidad nacional de cada país. El argentino fue parte de un gran esfuerzo por colocar al país en el mundo y reflejó algunas de las apuestas de las élites políticas e intelectuales de la época.

En ese marco, el álbum de Vistas escolares, realizado por la casa Witcomb en 1889 para ser expuesto en esa oportunidad, condensa una visión del país y de la educación que trasciende el objeto mismo y permite entender el papel que la generación del 80 le imprimió a las políticas públicas y al Estado en la construcción identitaria argentina.

Por Ana Diamant