María Luisa Cresta de Leguizamón (1918-2008)
Educadora
María Luisa Cresta de Leguizamón (1918-2008)
En primera persona
«Todos entendemos que “saber leer” no es suficiente. Hace más de cien años, Sarmiento se había planteado el problema en términos definitorios: algo así como: “de qué vale alfabetizar a la gente, al pueblo, si después no hay qué darles para leer”»
Biografía
María Luisa Cresta de Leguizamón nació en Entre Ríos el 2 de enero de 1918 y falleció en Buenos Aires el 23 de octubre de 2008. Cursó estudios en Entre Ríos, hasta llegar al nivel superior, luego se trasladó a Córdoba, donde desarrolló la mayoría de sus actividades. Allí también formó una familia: se casó con Carlos Leguizamón y tuvieron cuatro hijos.
La provincia de Córdoba fue un lugar clave para su carrera docente. En la Escuela Normal Garzón Agulla recibió el apoyo de su director, Antonio Sobral, para realizar distintos proyectos, como el que llevó a cabo con Luz Vieira Méndez, subdirectora de la institución. Formalizaron una “escuela nueva”, donde el estudiante pasaba a ser el centro del aprendizaje. La edición de una revista, el boletín mural, los talleres de diferentes aéreas eran elementos motivadores que permitían despertar vocaciones. Los alumnos y las alumnas entraban a las 8 de la mañana y se retiraban a las 5 de la tarde y no eran calificados con nota numérica, se les ponía con nota conceptual consensuada entre varios docentes dividiendo las áreas del conocimiento.
En 1956 ingresó por concurso a la Facultad de Filosofía y Humanidades (FFyH) de la Universidad Nacional de Córdoba para dictar clases en la cátedra de Literatura Hispanoamericana. Al participar en el concurso tuvo como jurados a Fryda Shultz de Mantovani y a Juan Mantovani. En 1957 asumió como directora del Departamento de Letras Modernas.
En paralelo a su vida universitaria, ejerció la docencia en la escuela secundaria y comenzó a trabajar en el área de la investigación, enfatizando en la presencia de la literatura infantil y juvenil en nuestro país. Cresta de Leguizamón siempre remarcó la importancia de la lectura en los niños y niñas: “Importante es, en una sociedad como la nuestra, la de aquí y ahora, saber leer. Pese a los avances de los medios de comunicación que se refugian indistintamente entre la palabra hablada (o escuchada) y la palabra escrita (o leída), cierto prestigio y alcance universal tanto como heterogéneo a esta última, transforma su contenedor (el libro, el papel impreso) en herramienta de permanente uso para distribuir masivamente mensajes y apelaciones que abarcan desde la información al placer.”.
Entre sus obras podemos destacar: De todo un poco (poemas) y El niño, la literatura infantil y los medios de comunicación masivos.
En la década del 70 del siglo XX María Luisa Cresta de Leguizamón, conocida también como Malicha (a raíz de la muerte de su hijo Ramiro Leguizamón), se sumó a la lucha por los derechos humanos. Durante esos años abandonó la docencia y se reintegró con la vuelta de la democracia a nuestro país.
Entre 1983 y 1984 dictó cursos universitarios y de posgrado en el Instituto de Lenguas Extranjeras de Pekín, China, en la Facultad de Español, y colaboró en Radio Pekín en programas de Lengua Española.
Años más tarde fue nombrada por el Consejo Superior profesora emérita de la Universidad Nacional de Córdoba. De esa forma se convirtió en la primera mujer en acceder a este cargo en la historia de esta tradicional Universidad.
“Yo opino que la televisión y los libros no son enemigos. Son dos medios diferentes. Creo que ese enfrentamiento a nivel de vida o muerte que suelen tener, es falso. Y creo que la actitud más correcta, la más honesta, y también la más provechosa es hacer que una se sirva de la otra. Es decir, usar la televisión como una colaboración, no como un enemigo”. Malicha buscaba conciliar mundos distintos, buscaba puntos de unión.
Ella en la BNM
Ella en tiempo presente
La escuela era una fiesta. Política y alternativa pedagógica en la experiencia fundacional de la ENS de Córdoba. https://archive.org/embed/laescuelaeraunafiesta
